He estado pensando en si hablar de este en concreto o no desde que inicie Crímenes Tokusatsu. ¿Razones? Porque entiendo las razones del mismo. Eso no quiere decir que lo justifique ni este de acuerdo. Ni en broma. Pero lo entiendo. Esa es una razón. La otra es que en realidad nunca lo he visto, aunque tengo pleno conocimiento del mismo. Y en este caso es uno de importancia.
Al final me he decidido porque después de todo es uno histórico y digno de conocerse. Hablo, por si el título aun no lo ha desvelado, del montaje que se realizo en 1956 de Gojira por parte de Jewell Enterprises. Se rodó abundante metraje protagonizado por Raymond Burr explicando la acción a la audiencia. Hubo un trabajo de doblaje, pero este fue mínimo.
Y entiendo la razón de que asi fuera: 1956 era solo 11 años después del final de la 2ª Guerra Mundial. Y teniendo en cuenta quien usó dos bombas atómicas en esa guerra y quien las sufrió y lo que representa Godzilla…
Pero eso no quiere decir, repito, que me guste el que una obra maestra sea maltratada de esta manera. No me gusta en absoluto por muchas razones que pueda llegar a haber. Es mutilar y desfigurar una obra más que digna de respeto y admiración.
Y para mi, desde luego, es una de las razones que me hacen desconfiar y recelar de cualquier “versionado” que se haga en los USA de obras extranjeras. Y por “versionar” quiero decir: Demostrar un miedo cultural que, la verdad, me parece sin sentido. Mi opinión es esa. Que este caso concreto es fruto de matonismo político, miedo cultural e incluso vergüenza.
No se que pensareis vosotros. Pero este caso en concreto es uno de los que más me cabrea. Prefiero no seguir antes de decir algo de lo que pueda arrepentirme.
En efecto. El infame Masked Rider de Saban. Vaya por delante que muchos de los datos que aporto aquí solo los he descubierto, reconocido o averiguado con los años. Pero en su día ya sabía que se estaba usando material de una serie japonesa. Bueno, no exactamente. Hasta donde yo se, mis datos muestran el uso de tres Kamen Rider diferentes.
No llega al nivel de VR Troopers, eso si. La inspiración principal sigue siendo Kamen Rider Black RX. Pero también se usa metraje proveniente de Kamen Rider ZO y Kamen Rider J. Pero vayamos por partes. Presentemos antes al acusado.
Todo comenzó con un episodio en tres partes, A Friend in Need, dentro de las primeras temporadas de Mighty Morphin Power Rangers. Y ya ahí empiezan los cambios. Minami Kotaro es convertido en Dex, un príncipe alienígena, nativo del planeta Edenoi (donde fue construido Alpha 5). Tras la presentación, y una vez en la Tierra, los secundarios de Black RX son convertidos en una familia multirracial llena de buen rollo y felicidad.
No es que no crea posibles familias así (si existe alguna, me alegro por ellos). Es que en este caso resulta cargante y empalagosa. El Imperio Crisis y sus ansias reconquista se ven transformados en una suerte de intriga dinástica. Y luego tenemos a este personaje:
Ferbus, una critura nativa de Edenoi. En su dia pensaba que no era más una especie de pato peludo. Hasta me resultaba gracioso. Hoy en día… me resulta un intento pobre de introducir la típica mascota en una serie de este estilo.
Pero lo peor viene ahora. El uso del metraje original japonés. No se limitaron a usar tan solo escenas provenientes de Kamen Rider Black RX, que va. También usaron, como ya he mencionado en el segundo párrafo, material de Kamen Rider ZO y Kamen Rider J. De hecho, ya empezaron en el primer capítulo. El enemigo al cual se enfrenta Dex es Neo Lifeform Doras, el enemigo de ZO. En otro capítulo usan metraje del enfrentamiento de J contra Zu/Bee Woman.
Esto es malo por una simple razón: Salta a la vista la diferencia de diseños en el héroe enfrentado al rival de turno. Se nota que no son el mismo. Y si uno se molesta en comprobarlo, es que se ve. Se nota.
Otro detalle que me resultó cargante incluso en su día fue el hecho de que Combat Chopper y Magno (sosías de Acrobatter y Ridron) hablaran. Dicho en pocas palabras: me ponían nervioso y me confundían.
Pero lo peor de todo no fue eso. Lo peor de todo fue el trato dado a Shadow Moon, renombrado aquí como Robo Rider. Oh, si. Reducido a un monstruo-de-la-semana. Y punto. Quien conozca el personaje puede hacerse una idea del maltrato argumental que esto supone. Uno de los mayores villanos a los que cualquier Kamen Rider se ha enfrentado, reducido en su versión USA a… un secuaz vulgar y corriente.
Y así están las cosas. Se cuenta que el Maestro Ishinomori Shotaro mismo mostró un enorme (por decir algo) disgusto al ver lo que habían hecho.
¿Mi opinión? No la veáis. Una metedura de pata por parte de Saban de proporciones cósmicas. La idea en si… llevar a los USA a los Kamen Rider. No era mala. Pero la ejecución es penosa. ¿Si tiene algo bueno? Que es muestra de hasta donde puede llegar la osadía de ciertos productores. Y de hasta donde pueden caer cuando algo les sale mal.
Os dejo con los openings (el original de Kamen Rider Black RX y el de Masked Rider para que podáis comparar algo).
Mañana dedicaré la nueva entrega de Crímenes Tokusatsu a una obra atroz, demencial. Una masacre que vista ahora, con la distancia de los años pasados, se presenta como… bueno. Ya lo veréis. Solo diré esto: Si en su momento lo visteis sin conocer los originales en que se basa, puede suponer una decepción y desengaño respecto a los recuerdos que tengáis.
Pero eso solo hay una manera de saberlo. Acudid mañana. Será divertido.
Todo fan de las series y películas tokusatsu conoce las versiones USA que se han realizado de variadas series Súper Sentai (renombradas como Power Rangers), el caso de Kamen Rider y el de ese despropósito llamado VR Troopers. Pero lo que quizá no tantos sepan, es que ya hubo un caso anterior y muy parecido.
Pero antes una necesaria introducción. Para quien no sepa de que hablo, me refiero a lo siguiente: Series japonesas de imagen real, con actores. Y llevadas a USA, pero manteniendo tan solo el metraje de acción y combate,rodando nuevas escenas con otros actores. ¿El resultado? Una historia nueva, sin nada que ver con el original. A veces puede que siga la trama original con más o menos fidelidad, pero no suele ser el caso.
Ya sabemos donde nos vamos a meter hoy, ¿correcto? Bien, pues acompañadme. Hoy he cogido prestado el portal de los Timeranger, porque hay que retroceder unos cuantos años… hasta 1981(gran año, no hubo crímenes porque la mafia espacial en pleno pilló un gripazo de campeonato).
En China se rodó la película que nos ocupa, allí titulada Súper Riders with The Devil. Toma metraje de las películas de Kamen Rider (el original, el primero) rodadas para cine. Y aquí es donde la cosa adquiere unas cotas de delirio que hacen que Houji parezca alguien nervioso y sin paciencia.
La copia que actualmente se puede encontrar con más facilidad es, como se ha dicho, una producción china. Doblada al alemán. Subtitulada en inglés. Y hecha pasar por la secuela de otra película que no tiene nada que ver con esta. Al parecer, Inframan (1975) tuvo cierto éxito en tierras germanas. Y esto llevó a la idea de hacer pasar esta como una secuela.
Esta película en si no tiene más delito que lo que luego haría Saban (de hecho, yo diría que hasta menos). Pero si la incluyo en Crímenes Tokusatsu es por ejemplificar. Saban no fue el primero en hacer un peculiar “corta y pega”. Este es un ejemplo pionero. Con un resultado que hasta simpático resulta. Y que demuestra la caradura que tienen algunos a la hora de atraer espectadores.
Porque si habéis visto la Inframan original, la cosa alcanza cotas estratosféricas. Estos crímenes pueden prescribir, pero es necesario que se reúnan unas muy particulares condiciones. A los espectadores les corresponde decidir si es así o no.
Todo aficionado a las series Súper Sentai, y Kamen Rider lo sabe. Al tokusatsu en general, lo sabe: Existen las versiones occidentales de estas series. O mejor dicho, existen estos delitos. Porque lo tienen y mucho. Demasiado a veces. En el caso de Power Rangers, bien, ya hablé del mismo en los inicios de la Dekabase, aquí mismo. Y seguí hablando de los mismos al final de cada Súper Sentai original.
Hoy toca hablar de otro crimen tokusatsu aun mayor. ¿Os suena VR Troopers? Es una serie que se emitió aquí en España hace ya años. Pero no estaba versionando una serie japonesa. No. ¡Tres series! ¡Tres! Todas pertenecientes a la franquicia Metal Heroes: Choujinki Metalder, Jikuu Senshi Spielban y Uchuu Keiji Shaider. Hace falta valor, mucho valor. U osadía, atrevimiento, llámese como uno quiera.
Este no fue el reparto pretendido sin embargo. En un principio, la serie iba a titularse “Cybertron”. Imagino que los dueños de los Transformers avisaron al personal de Saban: “eh, eh, que ese nombre tiene dueño, señores”. El héroe iba a ser encarnado por Jason David Frank (Tommy Oliver en Power Rangers), y de hecho iba a ser un héroe en solitario contra el villano. he aqui una muestra de como iba a ser semejante atrevimiento:
Este además iba a tener un hijo, rival en las artes marciales. Y Tao, el sensei del dojo, iba a tener un papel más activo como mentor del héroe. Tarea que asumió al final el Profesor Hart. Al final la cosa tuvo una serie de cambios considerable. La serie, por fortuna, duro solo dos temporadas. Pero no por falta de audiencia. Aunque tampoco hubiera sido de extrañar.
Porque esta serie es… me tengo que contener, pero es que hay elementos que en un juicio serian un agravante capital tras otro. La mezcolanza de metrajes originales tuvo una consecuencia casi inmediata: su agotamiento. En este caso además no se rodó metraje nuevo para la versión USA (como en el caso del famoso metraje Zyu2 para las primeras temporadas de Mighty Morphin Power Rangers).
¿Consecuencia? La reutilización una y otra vez de las mismas escenas de archivo en los capítulos. Y cuando digo “las mismas”, es eso. Del principio al final. Llega un punto en el cual el espectador sabe lo que va a pasar. No porque tenga un guión previsible, que va. Si no porque tal repetición ya pone sobre aviso de una descaradísima manera. “Eh, tu, si tu. Mira, ahora el ataque aéreo. Y después la panorámica dese una vista superior del enemigo, y... caramba,¿Cuántas veces ha estallado ese enemigo en lo que va de capitu... perdon, de temporada?”.
Y así capitulo tras capitulo. No exagero para nada aunque lo parezca. Desde luego hay series originales con defectos. Sin duda. Pero al menos son eso, originales. No copias. Y malas por añadidura. Ah, y la mascota cómica por excelencia. El perro parlante. Parlante y tonto. Me gustan los perros. Me caen bien. Pero este se hacia mas veces que menos de un cargante increíble.
Los secundarios, esos si que dan ganas de borrarlos, aniquilarlos y echar sus restos al viento (la papelera no se merece un trato así). Mención especial para el director del periódico en el que trabaja la chica del grupo. Me niego a calificar su estado mental por respeto a quienes puedan padecer tal problema a este lado de la pantalla.
La serie no duró mucho, solo dos temporadas, como ya he dicho. Y porque en este caso se les acabó el metraje original en dos patadas (o rodajes, como gustéis). Pero si creéis que esto ha acabado, estais muy equivocados. El mes que viene tendréis una segunda entrega de los Crímenes Tokusatsu. Con uno anterior a Power Rangers. Solo avanzo esto: el título es… ¡en alemán!