martes, 6 de febrero de 2007

The Spirit Lives Now and Forever

Bien, y aquí estamos, con el resto de miembros de la SPD en su día libre y yo teniendo que hacer el turno de guardia. Pero ya que habéis venido, aprovecharé para explicaros un poco los largos antecedentes de aquellos que han defendido la Tierra antes que yo y mis compañeros.

Desde hace 32 años y 31 series, Súper Sentai ha sido una gran tradición en Japón, y hoy en día, esa tradición continua. Pero antes de apabullaros con una larga lista de nombres, fechas, títulos… Voy a realizar una breve introducción a esta apasionante variante del género superheroico. Eso es mucho material para el fan. Así que antes de empezar, un aviso: iré dedicando una entrada a cada una de las series (con imágenes y videos de sus openings).

Una aclaración: A algunos puede que estas series les resulten “demasiado parecidas” a las de la franquicia de los Power Rangers. Eso tiene su explicación en que esas series son versiones de algunas series originales japonesas. Se limitan a usar el metraje relativo a los combates y ruedan una trama completamente nueva (y que no tiene nada o casi nada que ver con la original) con otros actores.

¿Son buenas? Eso depende de cada uno, pero la opinión de un servidor es que el original siempre tendrá un valor del que carece esa otra versión. Pero ya hablaremos del tema cuando se llegue a la primera serie versionada. Y para eso aun falta un buen trecho.

Y sin más dilación, comenzamos.

“Sentai” es un término que se podría traducir más o menos como “Fuerza de Tarea” o “Grupo de Combate”, pero también ha pasado a describir un grupo de superhéroes. Muchos pensareis en los mechas gigantes resultantes de combinar los vehículos de los héroes como algo característico de este género. Y hacéis bien.

Sin embargo, los robots gigantes no se incluyeron hasta Denshi Sentai Denjiman, cuarta entrada de la serie. Antes de eso, usaban otro tipo de medios para enfrentarse a sus enemigos, como un muy especial pase de fútbol, por poner un ejemplo. Lo que quiero decir con esto es que desde luego hay muchas cosas comunes a las series, pero no todas estuvieron desde un principio, y a pesar de que hoy sean un tópico, en su momento supusieron una atractiva novedad.

Para ir terminado esta introducción, decir que quien piense que estas series solo tienen un público infantil se equivoca. Al menos aquí en occidente, no conozco a ningún fan japonés. Y también se equivoca si piensa que las series reciben un tratamiento infantilizado. Ojo, con esto me refiero a la inclusión de ciertos elementos que, si se reflexiona un poco, revelan un dramatismo inesperado en una serie de estas características (como el final de Jetman, en el cual… bueno, de eso ya hablaremos cuando llegue el momento. Solo digo que ese final seria causa de no pocas polémicas aquí en España, a pesar de tener su lógica dentro del contexto en que se desarrolla).

Y sin más, os emplazo a leer la primera entrada de esta serie dedicada a los mayores héroes que la humanidad haya conocido jamás. El próximo día conoceréis a aquellos que prendieron la llama de un espíritu que sigue vivo ahora y por siempre: Himitsu Sentai Goranger!





7 comentarios:

Kraken17 dijo...

Y arrancando ya por lo que veo... :P Bien, bien, esto promete :3

Zanthia Khalá dijo...

mmmmh interesante :)

Deka Black dijo...

Muchas gracias ;) En dos, tres dias máximo teneis por aqui la primera entrada de la serie. Espero que os guste!

Shimart dijo...

Pues hala, yo también te doy la bienvenida a ese pozo de vicio y perversión que es la blogosfera.

Aunque ahora que me fijo, quizá tenga algún efecto positivo en ti: en los dos posts que llevas escritos de momento, apenas te has hecho la picha un lío con la barra espaciadora. ¿Será el sentai? ¿Será el clima? ¿Será que sólo escribes bien cuando hablas de lo que te gusta, picarón? ;O)

Deka Black dijo...

Es el sentai, y el corector ortografico del word, que ayuda mucho ;)

Noe_Izumi dijo...

Buen post, si señor, esto de los articulitos se te da bien. Al menos evitas la broma facil como servidora XD

Deka Black dijo...

Es lo que tiene escribir cuentos...