miércoles, 9 de septiembre de 2015

Keitai Sousakan 7: Magira



Magira es el ser más mezquino, demente, despreciable, ruin, arrogante, soberbio, megalómano, repugnante y digno de odio que jamás he visto en serie alguna. Si la intención de los responsables era  crear un personaje que fuera odiado, sin duda lo lograron con creces con este desecho de humanidad.

Aun en el momento que escribo estas líneas (pasadas unas semanas desde que terminé de ver la serie), sigo en realidad sin tener muy claro cuál era la meta de Magira. Lo que si tengo claro es su carencia total y absoluta de empatía respecto a sus semejantes. Aunque considerar humano a este detritus viviente es hacerle un elogio que no merece.

Puede que a algunos resulte excesivo el número de insultos que le dedico, pero hay que ver cómo actúa, como se conduce. Una cosa hay que reconocerle sin embargo. Su megalómana obsesión le permite dedicarse en cuerpo y el ama que no tiene a su meta. Se centra en lo que desea y todo lo que hace es para lograrlo hacer una realidad. De hecho, lo lograr... y de qué manera.

Llega incluso a... No. No lo diré. Es una de las claves del final de la historia. Desvelarlo eliminaría su disfrute de una manera catastrófica. Es un tópico, pero hay que verlo en acción para entender lo merecido que es todo el desprecio y desdén que se llega a sentir.

Pero no solo de repugnantes villanos vive esta historia. Mañana tendré el gusto de empezar a presentaros a unos miembros esenciales de Under Anchor.

¡Nos leemos!